martes, 16 de diciembre de 2008

Soñando con un extraño

Tras un día de trabajo, la llegada a la cama siempre dicen que es una gran recompensa pero cuando esa cama, se hace inmensa y fría, es una condena que sólo se supera si los sueños acompañan....

Acostada en la cama, sentía que el vacío a mi lado cada vez se hacía más grande y como cada noche ansiaba encontrar ese alguien especial que hiciera mis noches un poco más cálidas....

Con la noche ya avanzada, mi sueño se volvió agitado. Me sentía excitada, húmeda, febril. Sin llegar a despertarme del todo sentía una extraña necesidad de sentirme poseída, amada, penetrada...

Entreabrí los ojos y aunque no podía verle,sabia que allí estaba él; a quien desde la lejanía había imaginado una y otra vez.

Su mano, se había perdido entre mis piernas y con movimientos precisos acariciaba mi clítoris haciendo que me estremeciera.

- Mmmmmmm - un gemido se escapó de entre mis labios.

- Shhhhhh no hables, deja que siga. Tan sólo entregate.

No podía discutir, estaba demasiado excitada como para negarle lo que me pedía. Sólo deseaba sentirle sobre mi, tenerle dentro, correrme con él.....

Abrí las piernas y abrace su cuerpo con ellas. Su piel era cálida, suave, llena de vida. Tenía que verle, ponerle rostro a esa pasión que se había colado en mi cuarto para hacer que me derritiera.
Alargué la mano y di la luz de la mesilla.

Era él, estaba allí y era todo mío.

Su pelo negro enmarcaba su cara, su pecho era firme, cálido, fuerte, sus caderas ahora abrazadas por mis piernas, eras anchas y suaves.

Alargué mi mano hacia su verga pero no me dejo alcanzar ese objeto de deseo para mí....

-Aun no..... deja que te adore primero.

Su cabeza se perdió entre mis piernas y di un pequeño respingo al notar aquella lengua acariciarme. Lamiéndome el clítoris mientras sus dedos entraban una y otra vez en mi sexo me deje llevar.

Cada vez sus movimientos eran mas rápidos, más bruscos y ya no pude aguantar más....Sacó sus dedos y los lamió saboreando aquel orgasmo que él había provocado.

- Mmmm creo que estás muy caliente ¿ Qué tal si cambiamos un poco?

No lo dude dos veces, me incorporé y le guié para que se tumbara.

Arrodillada entre sus piernas, me resistía a dejarme llevar pero.... tenía la polla tan tiesa que era un pecado no darle un par de lametones.

Lamí la punta con placer al ver como él se estremecía. Verle así, rendido ante mí, expuesto, deseoso... todavía hizo que me excitase más.

Me la metí hasta el fondo, lamiendo cada milímetro de aquella verga que ante mi desplegaba todo su esplendor.

Él, me cogió por el pelo y movió las caderas; me encantaba sentir como me guiaba, como me pedía sin hablar que siguiera...

Comencé a comérsela con avidez; la lamí, la chupe, la succioné, quería hacerla mía, sentir como él gozaba con cada lengüetazo, sentir como sujetaba mi cabeza pidiendo que la metiera mas dentro cada vez.

Su polla palpitaba, sabía que si continuaba, terminaría por correrse y la noche era aun tan larga....

- No. Aun no, quiero que primero me folles....

Aquellas palabras fueron como un botón de acción que le transformó en ese hombre de instintos que tanta falta me hacia....

Antes de que me diera cuenta me tenía puesta a cuatro patas, sosteniendome firmemente por las caderas.

- ¿ Es lo que quieres?- preguntó mientras arqueaba una ceja.

- Sí, hazme tuya. Follame....

De un sólo golpe me la metió hasta el fondo haciendome arquear la espalda.

- ¿Así te gusta?

- Sí, metemela . Me encanta....

Comenzó a embestirme una y otra vez cada vez más dentro, cada vez con más fuerza....
Sus manos agarraban mi cadera con firmeza sin dejarme huir de aquellas embestidas que me volvían loca...

Trate de escapar, necesitaba tomar aire pero me sujeto con fuerza y me dio un azote que me hizo gemir.

- Si intentas escapar tendré que ponerme serio....

Me tenía dominada, extasiada, y con una embestida certera, seca y profunda me hizo correr...

- No pares quiero sentir como te corres.

Al oirme, nuevamente su pasión se acrecentó y sus manos buscaron mi pecho.

Mis pezones estaban duros, abultados, pidiendo a gritos que los pellizcase y entendiendo su lenguaje mudo empezó a juguetear con ellos.

Al principio, sus manos fueron cuidadosas, suaves pero al ver que con cada caricia de mis labios se escapaba un gemido comenzó a apretarlo...

Sentirle así, follandome con tal furia mientras pellizcaba con fervor mis pezones me estaba matando....y nuevamente le llené de mis jugos.

De pronto, paró y la sacó. Volví la cabeza para verle, tenía la polla durísima y me miraba mientras la sostenía con la mano.

Si darme tiempo a reaccionar me la metió por el culo, sin miramientos, sin avisos, tan sólo empujó y dejo que entrase.

En ese instante una mezcla de placer y dolor hizo que todo mi cuerpo temblase y él al notarlo comenzó a moverse.

Mi mano, se perdió entre mis piernas mientras él me la metía una y otra vez. Me estaba sodomizando y me encantaba. Deseaba que me la metiera una y otra y otra vez que no parase, que me destrozase con aquella polla que tanto había anhelado.

Me sujeto con firmeza y su ritmo cambió, era mas rápido, más brusco. Ya no podía más y yo lo sabía...

- No te pares, sigue, me voy a correr de nuevo...

Nuevamente mi voz, le hizo reaccionar. Sus dedos se marcaban en mis caderas y sus embestidas eran cada vez más profundas,más duras.

Me la metió de golpe, hasta el fondo y noté como su cuerpo se estremecía al hacerlo. Nos corrimos y quedamos tendidos en la cama.

Poco a poco, mis ojos se entrecerraron mientras me acomodaba sobre su pecho....

La luz del sol, entró por la ventana y rompió aquella magia. Mi cama de nuevo estaba vacía pero entre mis piernas, notaba aquella humedad inconfundible. Mi visitante de media noche, ya no estaba pero su esencia, aun sigue aquí